Efectivamente el vino sirve para unir, para reunir, para comentar, para hablar, para hacer amistad, para celebrar y para juntar incluso cosas que parecen estar en las antípodas o mucho más cercanas. Con “El vino que nos une” solo hemos pretendido crear pequeños universos que también pueden disfrutarse y armonizarse con una buena copa de vino en la mano: la juventud y la experiencia; el arte, la música, el cine o el fútbol; claro, los alimentos, pero también la sostenibilidad y las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial o la persistencia y resiliencia por continuar grandes proyectos culturales porque esta palabra viene de cultivo.
Fíjense si el vino une que este forma parte de nuestra economía, de nuestra sociedad y de nuestra cultura. Según datos de la Federación Española del vino (2022) en España hay 4.347 bodegas exportadoras de vino. Nuestros vinos se venden en 189países de todo el mundo, siendo los principales mercados: Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y Francia. La producción media anual de vino es de 36.4millones de hectólitros. Eso supone ser el tercer productor mundial y el primer exportador mundial en volumen. El mercado de vino en España está experimentando un crecimiento sustancial.
España es además el primer viñedo del mundo (aprox. el 13% del total mundial). El sector del vino genera y mantiene 363.980 empleos (2% del total en España). La actividad de la cadena de valor vitivinícola supone el 1,9% del PIB español.
Existen una serie de figuras de calidad reconocidas con 97 denominaciones de origen protegidas entre las que se incluyen denominaciones de origen, denominaciones de origen calificadas, vinos de pago y vinos de calidad. En España hay cerca de150 variedades autóctonas de uva plantadas.
Casi3 millones de personas al año visitan las bodegas y museos de las Rutas del Vino de España, con un gasto cercano a 80 millones de euros. El vino forma parte de la dieta mediterránea y puede tener efectos beneficiosos consumiéndolo con moderación y en el contexto de una dieta equilibrada.
Apoya la presencia de la mujer en el sector. Así se ha duplicado el número de mujeres jefas de explotaciones vitivinícolas en la última década y además, la elaboración de vino ha luchado y lucha contra la despoblación o de las zonas rurales.
Después de plantear la temática del curso del vino de este año, encontramos que “El tiempo que nos une” es el nombre comercial de un vino tinto de Jumilla de la Bodega Cerrón. Una gran casualidad que redunda en la idea de que el vino está en muchos sitios, “en todas las salsas”, como decía mi abuela.
En estas épocas de incertidumbre no está mal pensar en unirse. En este curso nos seguimos acordando de Luis Barcenilla y también de Isabel Mijares, que compartió y brindó muchas veces con este vino de reunión y amistad.
En memoria de Luis Barcenilla.