La UEMC obtiene el certificado de 'Espacio Cardioprotegido'
La Universidad dispone de los elementos necesarios para asistir a una persona de inmediato tras una parada cardíaca
La UEMC contará con desfibriladores externos semiautomáticos de fácil acceso para los primeros intervinientes, así como personal formado para su uso
La Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) de Valladolid ha obtenido el sello de 'Espacio Cardioprotegido', tras cumplir con los requisitos establecidos por el Instituto de Formación de Emergencias y Cardioprotección (IFEC).
Un espacio cardioprotegido es aquel lugar que dispone de todos los medios necesarios para asistir a una persona en los primeros minutos tras una parada cardíaca con el objetivo de mejorar la supervivencia. De esta manera, la UEMC contará con desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) de fácil acceso para los primeros intervinientes, así como personal formado para su uso, según la normativa regional, con el fin de poder responder ante un suceso que puede ocurrir a cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier lugar, teniendo en cuenta que por cada minuto de retraso en realizar la desfibrilación, las posibilidades de supervivencia disminuyen en más de un 10%.
Un desfibrilador semiautomático (DESA) es un pequeño aparato que se conecta a la víctima que supuestamente ha sufrido una parada cardíaca por medio de parches (electrodos adhesivos). El DESA es capaz de realizar automáticamente un análisis del ritmo cardíaco, identificando un ritmo de parada cardíaca desfibrilable (fibrilación ventricular), recomendará administrar una descarga.
El reanimador debe pulsar entonces el botón de 'shock/descarga', para que el aparato realice el choque eléctrico.En caso de Parada cardíaca por Fibrilación Ventricular, la descarga puede conseguir que el corazón recupere su ritmo ordenado y mecánicamente eficaz, siempre y cuando ésta se administre tempranamente. No es necesario que el reanimador sea médico para poder utilizar el desfibrilador, ya que cualquier persona que haya superado un curso de formación específico impartido por un centro homologado y acreditado estará capacitado y legalmente autorizado para utilizarlo, como ocurre con el personal formado en la UEMC.
Cada año mueren en España más de 25.000 personas por muerte súbita, la mayoría en entornos extrahospitalarios, lo que equivale a una media de un paro cardíaco cada 20 minutos, ocasionando 4 veces más muertes que los accidentes de tráfico. La única forma de conseguir una mayor supervivencia es un tratamiento adecuado y precoz de las victimas a través de una correcta Resucitación Cardiopulmonar (RCP), y por consiguiente la necesidad de un acceso rápido y fácil a los Desfibriladores Externos Semiautomáticos. Este acceso público a la desfibrilación realizado por personal no sanitario capaz de procurar a la victima asistencia antes de que transcurran los primeros minutos tras la parada cardíaca, es fundamental para aumentar las probabilidades de éxito de la reanimación.